El sistema digestivo es el conjunto de órganos encargados de transformar los alimentos en nutrientes y energía que el cuerpo necesita para funcionar correctamente.
Está formado por órganos como la boca, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso, además del hígado y el páncreas. Su función principal es digerir los alimentos, absorber vitaminas y minerales, y eliminar los desechos del organismo.
Mantener una buena salud digestiva ayuda a mejorar la energía, fortalecer las defensas y prevenir problemas como gastritis, estreñimiento y reflujo.